Entradas

Anexos en la CDMX: entre el limbo jurídico, la salud mental y el internamiento involuntario

Imagen
Explorar Expediente de Investigación + 1. La frase que todos conocen 2. ¿Qué es realmente un anexo? 3. El vacío que intentan llenar 4. El limbo jurídico 5. Cuidado o privación de libertad 6. Cuando la violencia se vuelve costumbre 7. El peso del estigma 8. El dolor detrás del consumo 9. Más allá del internamiento 10. Lo que casi nunca se dice 11. Cuando una ciudad dice “anéxenlo” 12. Comprender antes de juzgar La frase que todos conocen Cualquiera que camine por las calles de Iztapalapa, la Gustavo A. Madero o las orillas de la zona centro de la CDMX, ha pasado frente a uno: una fachada de block sin aplanar, un zaguán de metal con doble candado y, a veces, el eco de cánticos o gritos que rebotan en el patio interior. No es un hospital, pero ahí se "cura"; no es una cárcel, pero de ahí no se sale sin permiso. Es el anexo, ese vecino incómodo que la ciudad ha integrado a su paisaje como la única respuesta a mano para ...

Hongos sagrados: sanación tradicional y turismo psicodélico

Imagen
El hongo en la oficina: ¿conexión real o bienestar empaquetado? En un café de la Roma o dentro de una oficina en Santa Fe, ya no resulta extraño escuchar a alguien hablar de “microdosis” entre matchas, juntas por Zoom y rutinas de productividad emocional. Lo que durante siglos permaneció resguardado en las montañas de Oaxaca hoy circula en cápsulas, gummies y barras de chocolate vendidas como herramientas para “gestionar el estrés”, “mejorar el enfoque” o sobrevivir al burnout chilango sin abandonar el ritmo de la ciudad. Hay una comodidad casi aséptica en pedir por mensajería una experiencia que antes implicaba silencio, noche, lluvia y territorio. La psilocibina parece haberse integrado perfectamente al ecosistema urbano del bienestar: el mismo que vende breathwork, journaling, suplementos adaptógenos y retiros de desconexión para personas que nunca terminan de desconectarse. El hongo dejó el bosque para entrar al coworking, al after tranquilo y al ...