Cocaína: historia, realidades y riesgos detrás del polvo blanco
Lo que se ve en la mesa de un antro es solo la última escena de una historia larga y compleja.
¿Has escuchado que “la cocaína solo es para divertirse” o que “la controlas si la usas poco”? En México, la cocaína está presente en fiestas, bares y reuniones privadas, pero también en oficinas, trabajos de alto estrés y dinámicas de chemsex.
Su imagen “glamorosa” y “social” oculta riesgos reales para el cuerpo, la mente y las relaciones. En ZONA CERO CDMX creemos que la información salva vidas. Esta guía es un punto de partida para entender qué es, cómo actúa y cómo cuidarte o acompañar a alguien más.
¿Qué es la cocaína?
La cocaína es un estimulante potente que se obtiene de las hojas de la planta Erythroxylon coca, originaria de Sudamérica. Tras un proceso químico, se convierte en cocaína hidrocloruro (polvo blanco). También existe en forma de crack, una versión sólida que se fuma y tiene efectos más rápidos e intensos.
Actúa bloqueando la recaptura de dopamina y otras sustancias en el cerebro, generando euforia, energía y confianza, pero también un desgaste físico y mental importante.
De planta sagrada a mercancía global
La cocaína que conocemos hoy es solo una versión concentrada de algo que existió mucho antes de los narcos, las series y las canciones. Proviene de la hoja de coca, usada durante siglos por pueblos andinos para resistir el hambre, la fatiga y la altura.
En ese contexto no era una droga recreativa, sino una planta sagrada y medicinal. Se mascaba lentamente, en una práctica conocida como chacchar, con efectos leves y prolongados.
A finales del siglo XIX, químicos europeos aislaron el alcaloide, dando origen a la cocaína pura. Durante años se vendió legalmente como anestésico, tónico para la fatiga y tratamiento para la depresión.
Lo que comenzó como uso médico derivó rápidamente en consumo recreativo y problemático. Para 1914 comenzaron las prohibiciones.
Realidad actual: lo que no siempre se cuenta
En México, la cocaína se consume principalmente por vía intranasal, pero también se fuma o se inyecta.
- Esnifada: daño progresivo a la mucosa nasal.
- Fumada: efectos intensos, mayor adicción y daño pulmonar.
- Inyectada: alto riesgo de sobredosis e infecciones.
- Mezclas: especialmente peligrosa con alcohol.
En la CDMX, la cocaína circula en dos formas principales:
- Clorhidrato de cocaína(polvo blanco): Es la presentación más habitual, consumida por inhalación o disuelto e inyectado.
- Cocaína base o crack: fumada, con efectos más intensos y cortos. Su potencial de adicción y efectos tóxicos son más elevados.
La cocaína que circula rara vez es pura. Suele mezclarse con lidocaína, cafeína, levamisol u otras sustancias tóxicas para aumentar ganancias.
Efectos del consumo de cocaína
La cocaína es un potente estimulante del sistema nervioso central y una sustancia altamente adictiva. Sus efectos dependen de la dosis, la pureza y la tolerancia de la persona. La vía de administración influye en la intensidad y duración de los efectos, así como en los riesgos. Comprenderlas ayuda a prevenir daños y a identificar señales de alerta.
Efectos que muchas personas buscan
- Euforia y exaltación del estado de ánimo.
- Aumento de energía y reducción de la fatiga.
- Sensación de claridad mental y confianza.
- Mayor fluidez verbal y sociabilidad.
- Disminución del apetito y del sueño.
- Aumento del deseo y la sensibilidad sexual.
- Hipersensibilidad a la luz, el sonido y el tacto.
Efectos adversos frecuentes
- Fatiga, irritabilidad, ansiedad, nervios, agobio, inquietud.
- Pérdida del apetito e insomnio.
- Dolor abdominal y muscular, náuseas o vómitos.
- Aceleración de la frecuencia cardíaca y aumento de la presión arterial.
- Dilatación de pupilas y vasoconstricción.
- Reducción de la libido e irregularidades menstruales.
Estos efectos varían según la dosis, la pureza de la sustancia, la frecuencia de consumo y el estado físico y emocional de cada persona.
Efectos tóxicos y riesgos
Los efectos de la cocaína aparecen casi de inmediato y duran entre pocos minutos y una hora, dependiendo de la vía de administración. La euforia es más intensa y rápida si se fuma o inyecta (durando de 5 a 15 minutos y 20 a 60 minutos, respectivamente) que si se inhala (15 a 30 minutos). Importante: La cocaína no es inocua en ningún tipo de consumo, aunque el daño y riesgo aumentan con la frecuencia y la pureza desconocida.
Riesgos a corto plazo:
- Euforia intensa y sensación de poder
- Aumento de energía y confianza
- Ansiedad, paranoia o irritabilidad
- Pérdida de peso y desnutrición
- Infarto de miocardio y dolor torácico
- Trastornos del sueño
- Pérdida del olfato, hemorragias nasales
- Deterioro cognitivo
- Hipersensibilidad a la luz, el sonido y el tacto.
- Disminución del deseo sexual
Riesgos a largo plazo:
- Deterioro Cardiovascular
- Problemas respiratorios
- Perforación del tabique nasal
- Depresión, irritabilidad y agresividad
- Trastornos de la personalidad
- Pérdida de control y dependencia
- Conductas de riesgo/li>
- Conflictos familiares y sociales
- Problemas económicos y legales
Cómo reducir los riesgos
En México, la Reducción de Riesgos y Daños es una estrategia reconocida por la IAPA CDMX y organismos internacionales. No busca que dejes de consumir de golpe, sino que lo hagas minimizando el riesgo para tu salud, tu vida y la de quienes te rodean.
Mantenerse seguro
- Compra a fuentes confiables y considera el testeo si está disponible.
- Infórmate sobre lo que consumes y, si puedes, haz un testeo para detectar adulterantes (campañas como Checa tu Sustancia ya lo ofrecen en eventos de la CDMX).
- Evita mezclar sustancias, especialmente cocaína con alcohol u otros estimulantes.
- Usa tu propio popote o “billetes.” para prevenir contagios.
- Elige lugares seguros para consumir: evita calles, autos o entornos que te expongan a violencia o accidentes.
- Muele el polvo lo más fino posible.
- Alterna fosas nasales.
- Usa aerosol nasal después.
Mantén el control
- Fija un límite antes de empezar y respétalo (por ejemplo: “hasta aquí y no más”).
- Deja días libres de consumo para que tu cuerpo y mente se recuperen.
- Si sientes ansiedad, paranoia o malestar físico, detente y busca un espacio seguro.
- Evita conducir o manejar maquinaria bajo los efectos: la falsa sensación de control es un riesgo real.
- Usa protección en encuentros sexuales; el consumo puede bajar tu percepción del riesgo.
- Dosis menores y espaciadas.
- Compra solo lo que usarás.
- No mezcles con alcohol u otras drogas
- Duerme y come bien.
Cocaína y Ciudad
En la CDMX, la cocaína está presente en fiestas privadas, antros, bares, conciertos… pero también en ambientes laborales donde la presión y las jornadas largas empujan a “rendir más”.
Lo que casi nunca se habla es del impacto social:
- Violencia ligada al tráfico.
- Riesgos legales (posesión es delito grave).
- Impacto en comunidades productoras y rutas de traslado.
Lo que en la ciudad se vive como “una línea en la mesa” en otro lugar es trabajo forzado, militarización y desplazamiento.
Si quires dejarla o Ayudar a alguien
Existen líneas de ayuda, grupos de apoyo y profesionales especializados que pueden acompañar el proceso. No estás solo: pedir ayuda es un acto de fuerza, no de debilidad. Puedes consultar nuestro directorio de apoyo psicológico gratuito en CDMX..
En México, la cocaína es una sustancia ilegal cuya posesión, producción y distribución están penadas por la ley. La portación de pequeñas cantidades para consumo personal está regulada, pero su uso sigue implicando riesgos legales y sociales.
ZONA CERO CDMX
En ZONA CERO CDMX creemos que hablar sin prejuicios y con datos claros es una forma de cuidar a nuestra comunidad.
La información salva vidas.